LOS DIENTES (O COLMILLOS) DE LAS SERPIENTES

Miércoles, 20 de Marzo de 2013

                                           

Dependiendo de la capacidad de conducir o no veneno, las serpientes se clasifican en cuatro categorías diferentes, esto ayuda a distinguirlos al menos al nievel de Familia.

Todas las serpientes muerden

Muchos tipos de serpientes tienen dientes sólidos, curvados hacia atrás o ligermanete curvados. Estos dientes son delgados y puntiguados, nunca son usados para la masticación o para deshacer a la presa, su función es capturar, sujetar y ayudar a desplazar a la presa hacia la tráquea, la cual siempre se ingiere entera. Dispongan o no de veneno, las serpientes han desarrollado dientes o colmillos, los cuales nos permiten distinguirlos en cuatro clases.

Aglifas

Esta clase no posee la capacidad de liberar veneno o saliva con porpiedades tóxicas. tenen cuatro hileras de dientes en la parte superior: dos corresponden a los maxilares y dos a los huesos palatinos, además tienen las mandíbulas provistas de sus dientes normales, lo que ace un total de seis hileras de dientes agudos y ligeramente curvados hacia atrás.

                                                                   

Ejemplos son Panterophis guttatus, python regius, Boa constrictor y leptophis mexicanus.

La primera modificación en el arreglo y caraterísticas de los dientes hacia el desarrollo de un aparato inyector de veneno es el alargamiento y formación de un conducto o canal en dos o más de los dientes posteriores en las dos líneas más externas de los dientes de la mandíbula superior.

Opistoglifas

Su aparato venenoso consta de dos o tres dientes acanalados y agrandados, insertados en la parte posterior del maxilar a cada lado; cerca de estos dientes desembocan los conductillos que transportan el veneno que es segregado por dos glándulas, glándulas de Duvernoy, situadas en la región temporal.

                                                                     

El veneno de las opistoglifas está poco estudiado, debido principalmente a su poca importancia, por su baja toxicidad, aunque se tienen datos de colúbridos que han llegado a ocasionar accidentes.

Ejemplos son: la falsa nauyaca, Trimpophodon biscutatus, las bejuquillas, Oxyblis fulgidus, O. aeneus; y otras especies como Conphis vittatus.

                                                        

Proteroglifas

Su aparato venenoso consta de un diente acanalado a cada lado de la parte anterior del maxilar y dos glándulas productoras de veneno. Los dientes inyectores de las serpientes proteroglifas son fijos y relativamente cortos, pero esto se encuentra compensado por un activo venenoso neurotóxico.

Por otra parte, el veneno es característico por los dolores intensos que produce, con muy pocos o nulos efectos locales. Los dientes de estas serpientes son poco visibles y en ocasiones requiere el uso de una lente de aumento para observarlos con claridad.

                                                                            

Como los dientes de los elápidos son relativamente cortos, los accidentes asociados a su mordedura son poco frecuentes, aunque aun así los hay. En México las especies proteroglifas están representadas principalmente por las serpientes coral, como Micrurus diastemas, Micrurus elegans, etc.

                                     

Solenoglifas

El último grupo en la eficiencia del mecanismo de mordedura alcanza su mayor grado en las víboras. Estas poseen un aparato venenoso muy perfeccionado, con el que inyectan su veneno a bastante profundidad en el interior del tejido.

                                                                            

Su mecanismo inyector consiste en un diente a cada lado, articulado en la parte anterior de la maxila y de una glándula productora de veneno en la región temporal (también una por lado), grande y poco comprimida que le da esa caraterística forma triangular a la cabeza. Los dientes son huecos en toda su longitud como una aguja hipodérmica y por medio de un conducto están en unión directa con las glándulas venenosas.

Los dientes inyectores se encuentran dentro de unas vainas membranosas y normalmente se encuentran plegadas contra el paladar; su erección ocurre cuando la serpiente abre la boca para morder, reacomodar sus mandíbulas o cuando bosteza.

 Detrás de los grandes dientes se encuentra una serie de pequeños colmillos en formación que sirven para reemplazar a los primeros, por este motivo resulta falsa la afirmación de que se les puede volver inofensivas al ser privadas de ellos, pues el animal puede recuperarlos en pocos días.

                                      

En estas serpientes viperinas, el hueso maxilar ha sido reducido y es capaz de ser rotado de tal forma que los dientes, cuando no están desplegados en su típica posición de ataque, pueden ser plegados hacia atrás en contra del techo de la boca. Los dientes son tan largos que de no ser po este mecanismo atravesarían la boca más allá de la mandíbula inferior al cerrarse. Todas las víboras: nauyacas, cascabeles y cantiles (en América) poseen este tipo de dentaduras.

                           

MAPA DENTARIO DE LAS DIFERENTES MORDEDURAS DE OFIDIOS: 

            

Información sacada del artículo del biólogo mexicano Uri Marcial Ojeda Morales, con su tesis: Contribución al conocimiento de las serpientes venenosas de Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, Mexico.

FUENTE: WWW.ACUARIOGALLEGO.COM

"AVISO:
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