6 GRAVES ERRORES AL HABLAR EN PúBLICO

Viernes, 02 de Marzo de 2018

Saber comunicar eficazmente es más importante que un título profesional. Porque la capacidad de comunicar tus ideas con claridad te ayuda a vender y venderte mejor. 

Saber hablar bien en público es cada vez más importante. Porque te permite diferenciarte de los demás y ganar ventaja en la nueva economía en la que estamos, en la que es vital poder vender bien lo que haces.

Pero hablar bien en público no viene de fábrica. Lo aprendemos imitando a los demás, pero no de manera estructurada. Porque no nos lo enseñan en ningún sitio.

Por eso, cuando nos toca hablar en público, lo hacemos entre regular y mal, cometiendo errores que distraen, nos dejan fatal y dificultan el desarrollo profesional.

Ilustración: www.google.com

6 errores graves al hablar en público y qué hacer para evitarlos

Éstos son seis de los más habituales.

ERROR 1: Creer que una presentación es igual que un PowerPoint:

La gente está mal acostumbrada a que Presentación = PowerPoint, porque antes de presentar no hacen más que “vomitar” todo su tema en sus diapositivas y luego las usan como guión para leer palabra por palabra.

Presentar de esta manera imposibilita el contacto visual porque no puedes dejar de leer tus diapositivas. Y sin contacto visual das a entender que tu público no importa.

Usa tus diapositivas como apoyo visual para el público, con muchas imágenes y gráficos y con pocas palabras, para reforzar los conceptos más complejos e importantes.

ERROR 2: No ver la comunicación como “parte crucial” del trabajo:

Cuando digo “core” me refiero a parte troncal del trabajo.

Si vendes pasteles, el eje de tu trabajo no es el pastel; eso es sólo la mitad. La otra mitad es el acto de venderlo, que está estrechamente ligado a la comunicación eficaz.

Por lo tanto, el “core” de tu trabajo es el pastel y la comunicación. Lo mismo ocurre con toda actividad profesional.

A la comunicación hay que darle importancia. Y esto comienza por dedicarle el tiempo debido y no dejarla siempre para último minuto.

Si tienes una presentación importante no le dediques sólo un par de horas el día antes. Dedícale todo el tiempo que haga falta, ponlo en agenda y dale la importancia debida.

ERROR 3: Creer que prepararse resta espontaneidad:

Muchas personas no se preparan las presentaciones porque resta espontaneidad. Prefieren improvisar porque así son más auténticos.

Esto es gravísimo por dos razones:

  1. Si tienes don de palabra podrás hablar y entretener, pero no irás al grano y la gente no entenderá.
  2. Si no tienes don de palabra, te puedes quedar en blanco.

Parte central de la preparación es el ensayo, porque es durante este proceso cuando las ideas toman forma.

ERROR 4: Evitar la mirada de la gente:

Seguramente habrás oído por ahí, que para controlar tus nervios tienes que evitar la mirada de la gente, mirando al fondo del escenario o al suelo, o quitándote las gafas de ver.

La idea de una presentación no es decir algo al aire y salir corriendo. Al hacer esto, la gente que te escucha no se implica, porque es como si no fuera con ella. Y esto ocurre porque no miras a los ojos. Igual que en una conversación uno a uno, no mirar a los ojos genera desconfianza y la gente desconecta.

La idea de hablar en público es conectar con múltiples personas. Para ello es importante que todos sientan que les hablas individualmente. Y esto se logra con el contacto visual individual, una persona a la vez.

ERROR 5: Centrarte en lo que quieres tú:

La segunda diapositiva más común en las presentaciones corporativas es “Sobre Nosotros” para contar lo bueno, bonitos y no particularmente baratos que somos. La primera diapositiva es nuestro logo.

Esto hace que tus primeras palabras giren en torno a ti e ignoren el hecho de que a tu público no le importas nada. Todavía no. Lo que le importa a tu público es lo que le aportas.

Y como nuestra capacidad de atención es muy baja, si no le dejas claro rápidamente que le traes algo valioso, lo normal es que deje de escuchar.

Evita expresiones como “quiero”, “me gustaría”, “necesito”.

En cambio céntrate en sus necesidades y comienza tu discurso con éstas. Más adelante dile cómo puedes ayudarle a satisfacerlas. Así sí lograrás que le importe quién eres y lo que haces.

ERROR 6: Dar órdenes al público:

Cuando tus frases están llenas de “tienes que…”, “haz tal cosa…”, “debes hacer tal otra…”, tu discurso deja de buscar persuadir y pretende ordenar.

Es importante evitar sonar a que das órdenes, sobre todo al principio de tu discurso cuando todavía no te has ganado su confianza.

Enfócate mejor en explicar detalladamente la situación y las consecuencias de no cambiarla y plantea una solución que beneficie a tu público. Y sólo después ofrece tus recomendaciones sobre las consecuencias de no actuar y los beneficios de sí hacerlo.

Porque recuerda… 

“A igualdad de condiciones, quien comunica mejor, gana.”

FUENTE: WWW.SEBASTIANLORA.COM/BLOG.

ADAPTADO POR DIONISIO GARCIA (RESPONSABLE DE COMUNICACIÓN DE COLPRODECAM).

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